Buscar
  • Constantino Camargo

VICTIMAS DE NUESTRO PROPIO ACTUAR



Ha sido la noticia del día, todos lo comentan y es tema obligado de conversación durante el transcurso de la jornada. ¿Por qué todo tiene que ser de esta manera? Muchos otros han afirmado con conocimiento de causa: “esto se veía venir”; por supuesto que se veía venir, nos dieron algo de “libertad” y perdimos el control, debemos reconocer que nos desbordamos perdiendo el sentido lógico del auto cuidado


Cualquier medida que se tome por estricta, restrictiva que sea va a tener consecuencias, tal vez más fuertes para unos que para los otros pero no existirá ningún sector que no se vea afectado. Obviamente el tener que encerrarnos hará que la economía se vea afectada y más aún cuando veníamos de un proceso de recuperación o mejor de volver a levantarnos luego de muchos días muy difíciles para todos.


Somos víctimas de nuestro actuar, lógicamente no todos, pues en lo personal y desde la declaratoria de confinamiento general en compañía de mí familia tenemos por disciplina cuidarnos y realizar periódicamente todos los protocolos que el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud han dictaminado, para todo el mundo. Tristemente también hemos visto a muchos para quienes el tema de la pandemia es una mentira y salen sin tapa bocas, no conservan el distanciamiento social creyendo que todo esto es una mentira.


Tenemos que ser conscientes que esto es una muy dura realidad, que es mejor evitar que nos llegue directamente, con tantas expectativas que tengo por hacer por este país, no me imagino en una UCI dependiendo de una máquina para respirar y si logro pasar no saber en qué condiciones quedaría, si quedarían secuelas o limitaciones todo a causa de un enemigo invisible e impredecible con el agravante que llega cuando menos se le espera.


De una u otra manera entiendo perfectamente que todo ha cambiado, que necesariamente tenemos que cuidarnos mutuamente esperando que no nos toque y mucho menos tengamos que terminar nuestra existencia de una manera tan triste y repentina. Cuidarnos al máximo, por nosotros y por los demás sabiendo que hasta que no tengamos la certeza de una vacuna que logre combatir a ese enemigo. Mientras tanto solo el cumplimiento de esas recomendaciones nos permitirá pasar estos difíciles momentos, aburridores, es verdad, desconcertantes mucho más pero es la realidad que la historia colocó en nuestro caminar, no hay otra alternativa que saber vivirla, aceptarla pero lo más importante, vencer, triunfar y salir mejores, fortalecidos con un sin número de experiencias aprendidas, valorando la libertad de movilización, el abrazo, el compartir juntos sin el distanciamiento, poder estar reunidos con un acercamiento y no con un distanciamiento y no siendo víctimas de nuestro propio actuar.


Constantino Camargo.



35 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo